PREPARANDO LA LLEGADA DE MI BEBÉ

Eran las 6.00 a.m cuando mi test de embarazo señaló la palabra “zwanger” (embarazada en holandés). No quise despertar al futuro papá, así que los primeros instantes de emoción y nerviosismo los pasé en la intimidad con mi pequeño retoño, creciendo ya milímetro a milímetro dentro de mí. Pasados unos días, que recuerdo en un estado de felicidad sin precedentes, mi cabeza comenzó a trabajar como de costumbre y decidí empezar a preparar la llegada del bebé.

Una de las primeras cosas que hice fue adquirir dos buenos libros: “Tu embarazo semana a semana” de Lesley Regan (Catedrática en Ginecología y Obstetricia) y “El aprendizaje de tu bebé mes a mes”, de la Dra. Miriam Stoppard, (Una de las gurús de los cuidados infantiles). Los disfruté tanto que creí haberme equivocado de profesión.

Pasados unos días comuniqué mi embarazo a la familia y a mis amigos más íntimos. Hay quien recomienda esperar hasta finalizar el primer trimestre, pero yo lo tenía claro; las buenas noticias hay que compartirlas y más aún con la gente que te quiere. ¡Por supuesto que me preocupaba la posibilidad de aborto en el primer trimestre! Y me preocupó hasta el final, pero en aquel momento yo estaba desbordada de felicidad.

A los quince días aproximadamente pedí cita con mi ginecólogo, que me confirmó lo que ya sabía. ¡Embarazada!

Bebé en camino

Durante el primer mes seguí disfrutando de ese estadio de felicidad permanente. No quería que se acabara nunca, hasta que un buen día llegaron los vómitos y las náuseas, que me acompañaron a todas partes durante las ocho semanas siguientes. En la calle buscaba sitios discretos, esquinas y árboles en los que apoyarme hasta recuperar de nuevo el aliento. Aquellos días eché de menos los abrazos de mi madre, de mi hermana y mis amigas y agradecí que me preparan una suave crema de verduras.

Ese tiempo en el que cambié mi sonrisa por las lágrimas y en el que empecé a cuestionármelo todo, no hice muchos preparativos. Esforzarme por comer saludable ya suponía para mí un gran reto. Pero un buen día, alrededor de la semana trece, todo volvió a la normalidad. Recuperé mi fuerza y estado de ánimo habitual. Comenzó entonces para mí la cuenta atrás y ya no hubo tiempo que perder. Había oído hablar que acabas haciéndote una experta en puericultura y así fue. No importa lo que te aconsejen, te gustará investigar y probar por ti misma cada una de las marcas, modelos y colores. Carritos, cunas, sillas de coche, hamacas y un sinfín de artilugios. Unos necesarios y otros no tanto. En mi caso, empecé a indagar sobre capazos, sobre las sillas de paseo y las de coche. Y Después de muchas comparaciones, preguntas y pruebas, estas fueron finalmente mis principales compras:

imagese3be09f351e0246bd803b9a319bf02e7CAPAZO Y SILLA DE PASEO. Marca: Bebetto. Nueva en el mercado pero entrando con paso firme y compitiendo fuerte no sólo en
precio sino en diseño y calidad frente a las marcas más reconocidas. http://bebetto.eu/en.

SILLA DE COCHE. Marca: Nuna, modelo REBL plus 360 °. Robusta, inteligente y superando el estándar de seguridad i-size. https://www.nuna.eu/es/rebl-plus.  

MOCHILA. Marca: Ergobaby, modelo 360. Cuatro posiciones ergonómicas y con posibilidad de utilizarla desde el nacimiento con el cojín de bebé Ergobaby. https://ergobaby.es/portabebe/mochila-360

CUNA. Marca: Piccolandy, modelo Niza. Medidas estándar 60 x 120cm y 3 posiciones en altura. 4 ruedas y 2 con freno. Disponible en blanco y beige y con posibilidad de comprarla por separado sin tener que adquirir el conjunto con edredón, protector y tríptico de cuna. http://www.bolinbolon.es/files/descargas/PICCOLANDY1.pdf     descarga (2)

CAMBIADOR Y COMPLEMENTOS. Marca: Ikea. Con perfecta altura, práctico almacenaje y de fácil limpieza.

PAÑALES. Para cuando naciera mi bebé, quería tener compradas distintas marcas e ir probando. Un mes después de su nacimiento, mi decisión sin lugar a dudas fue DODOT, la mejor entre las mejores tanto en pañales como en toallitas húmedas. http://www.dodot.es/?gclid=CIjDwZy-qdICFWy17Qod7UMDeg

FARMACIA

LA ROPITA DEL BEBÉ. Mis imprescindibles fueron  los pijamas enterizos, pantalones, chaquetitas y peleles de manga larga, corta y sin mangas, según temporada. Siempre de cruzar o con abertura delantera. No olvides dos gorritos para el día de su nacimiento.

JUGUETES. Los bebés recién nacidos no necesitan mucho más que el amor de sus padres, sus besos, sus abrazos y sus caricias. Pero he de confesar que sucumbí a la compra de algún juguete, incluso antes de su nacimiento.

Y así fueron transcurriendo las semanas y los meses hasta que una noche supe que mi hija nacería al día siguiente. Se adelantó dos semanas y así todo la espera se hizo larga porque deseaba tenerla en mis brazos cuanto antes y protegerla de todo peligro y tempestad. Y llegó. Ese día llega, y cuando colocan a tu bebé en el pecho y se acurruca y respira tranquilo al saber que ya está contigo, el mundo se para y das gracias una y mil veces mirando al cielo. Porque “Cuando deseas alcanzar u obtener algo en la vida, el universo conspira para que lo logres.” (Paulo Coelho, autor del Alquimista).

Un 19 de noviembre el Universo conspiró para que mi bebé naciera sano y salvo. Ese día, también yo volví a nacer.

Dedicado a todas las madres del mundo y en especial a mi hija, Aitana.

**Los enlaces a los diferentes productos dejarán de mostrarse cuando el producto ya no aparezca en la web de su marca.